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Siempre he pensado que es mejor no depender de nadie y conseguir las cosas por una misma, para que después no puedan echarte nada en cara. Pero de un tiempo a esta parte, me he dado cuenta de que a veces no está nada mal que te echen una mano, siempre y cuando sea alguien en quien confíes. Porque no todo es expresar lo que sientes (propósito de 2016 que llevo genial), también hay que recopilar información del "exterior". Y esa parte precisamente siempre me ha dado miedo. Os explico el porqué: siempre me ha costado expresar mis sentimientos, sobretodo si era al chico que me gustaba, y las veces que lo hice, lo que escuché de la otra parte fue bastante... doloroso. En la mayoría de casos, lo que he tenido que oír o leer ha sido una puñalada en pleno corazón y que de hecho ya me imaginaba, pero por si acaso lo intentaba y escuchaba atentamente, por si se alineaban las estrellas y me equivocaba. Así que es como que he aprendido esa lección y paso de qu...